Los tibios son como los momias (Los momias que te rodean).
Son planos en hacer, de motu propio, cuestiones que aporten valor. Suelen hacer lo que se les pide, lo que siempre han hecho, como siempre se ha hecho, sin afán de mejorar, de innovar, de aprender o de compartir.
Tienen tendencia a dejarse llevar. Miedo a afrontar retos y a la superación. Resistencia al crecimiento y propensión a quedarse donde están.
Evita ser tibio. Procura que los tuyos no lo sean. Potencia, controladamente, situaciones de inestabilidad, inseguridad y cambio. Lidera siendo ese punto de apoyo y compañía que puedan necesitar.
Contigo mismo, a veces, hay que ser frío. Medir tiempos y esperar al momento adecuado, por la situación externa o por cuestiones propias. Conscientemente.
En otras ocasiones hay que ser valiente (léase caliente). Tener #ACTitud. Lanzarse. Aventurarse. Superar miedos. Crecer internamente. Meterse en algún que otro marrón. Comprometerse. Saltar a por lo que quieres aunque cueste. Porque, realmente, sabes que es el momento y la demora es perder tiempo por un lado y a veces, la oportunidad.
Todo tiene su momento. Tú regulas la temperatura para buscar ese crecimiento, desarrollarte, cumplir tus metas, objetivos y sueños. Busca la coherencia entre lo que deseas, lo que sabes que es bueno para ti, que encaja contigo y con tus valores. Plantéate que en más del 85% de tu tiempo tienes que ser de acción, de sangre caliente.
¿Eres tibio? ¿Regulas bien tus temperaturas? ¿Lo manejas bien y, en paralelo, a la variable tiempo?

