Sois unos cuantos fieles y hoy es un día especial. Tiene su puntito de magia. Así que, si estás aquí leyendo esto hoy, te lo digo directamente: ¡tú me eclipsas!
Porque eres parte de esto. Desde este espacio espero estar dándote un poquito de mi luz, de mi calor, de mi color y, sobre todo, de mi agradecimiento. Quiero seguir teniéndote aquí, cerca, en mi universo… en nuestro universo.
Por supuesto, eclipsándote también. Porque estamos alineados. Esto no va de estar delante ni de quedar detrás; es un coincidir, un estar —literalmente— en la misma línea y trayectoria de luz.
Espero que podamos seguir caminando juntos desde esta magia, esta alineación y esta cercanía. Días como hoy también sirven para ver lo poco que somos, la pequeñez de nuestra existencia y, al mismo tiempo, la grandeza de nuestro propio ser.
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