La coherencia

Qué curioso y qué fácil, la coherencia. Que bien suena, pero ¡cómo cuesta ser coherente!

Tenemos la obligación de ser coherentes con nosotros mismos y ello llevará a que también lo seamos con los demás.

La coherencia surge de la unión entre valores propios y forma de ser. Es muy compleja, porque son muchas las variables y su posición prioritaria varía con el tiempo e incluso en determinados momentos con el estado anímico.

Ser coherente con uno mismo es a priori muy sencillo y la mejor fórmula para el desarrollo y el crecimiento personal, porque iremos avanzando, decidiendo y actuando en función de ello. Ahí es donde vuelven a entrar en la ecuación los valores. Toda #ACTitud en la vida está condicionada por el cómo percibimos lo que nos rodea, lo que sentimos y los resortes que se ponen en marcha para provocar una determinada acción. Ojo que, generalmente, todo esto pasará de un modo automático, sin que nos demos ni cuenta.

Puede que haya llegado el momento en que empecemos a dedicarnos el tiempo necesario para analizar nuestras actuaciones y su motivación real, pasando por los sentimientos que en nosotros han generado. Como otras habilidades emocionales, también requiere espacio personal con dedicación y sistemática.

Cuando somos coherentes y además conscientes de ello, de su por qué, este autoconocimiento favorece nuestro desarrollo y además se convierte en experiencia que podremos aplicar en futuras situaciones.

Como siempre, hablo de coherencia desde el uno mismo, por lo que no tiene sentido el segregarlo en cualquiera de nuestras situaciones cotidianas de familia, trabajo, día a día. Por lo tanto, como suelo decir, no dejemos que nuestra coherencia esté basada por valores no propios y no nos pongamos camisas que no son de nuestra talla.

Y esto es ya una llamada a la acción, cuando en tu vida algo no encaje con tu escala de valores, sientas que la actuación grupal o tu #ACTitud no están alineadas con tu coherencia, piénsalo y sal cuanto antes de ahí. Busca tu familia coherente, amigos coherentes, trabajo coherente, aficiones coherentes. Vive coherente y disfruta de ello.

Y si te apetece, una canción para ti, ¡corre a por tu coherencia! aunque sea como una tortuga:

https://open.spotify.com/track/6qBjq59UQSjO25EBUixYwC?si=WNGzf0PaTyOU7V_SRetGpg

Te has quedado sin trabajo. Haz un stop

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Pues sí, si te has quedado sin trabajo, párate. No hagas un ceda el paso, de mirar rápido y continuar. ¿Por qué no te lo planteas como un stop?

Has trabajado mucho y duro para llegar hasta aquí, como para ahora verte acogido por las manos del SEPE y solo ver la parte negativa. Dale la vuelta, puede que estés de suerte.

¿Cuántos años llevas trabajados y cotizados? ¿Cuántos te quedan aún? Si somos, digamos, de mediana edad, aún nos quedan unas cuantas décadas de funcionar, de dar leche como decía mi padre, de currar y cotizar. Te aseguro que te va a volver a tocar volver a trabajar y ¡trabajarás! Pero, ¿en qué? ¿Qué te gustaría? ¿Más de lo mismo? ¿Cambiar algo?

Por otra parte, en estos últimos años laborales, conscientemente, ¿cuánto tiempo de calidad te has dedicado a ti mismo? Con esa misma sinceridad, ¿cuánto tiempo del bueno has dedicado a los tuyos?

También, por desgracias, esta situación Covid parece que lo puede poner un poco más difícil pero, a su vez, nos debería servir para replantearnos el valor de nuestro tiempo y salud en el futuro.

Entonces, ¿por qué no te paras? Te reto a hacer un stop, a estar contigo, a saborear a los tuyos y a pararte a analizar en lo profesional en qué eres realmente bueno y cuáles son tus motivaciones.

A partir de ahí, toca arrancar de nuevo, con más fuerza que nunca.

Fácil, ¿verdad?

Pues no sé si lo es o no, pero yo lo he hecho. Hace unos meses me quede sin mi preciado trabajo y, como promulgo, busqué mi mejor #ACTitud, la que tú también tienes y me hice esas preguntas que te acabo de plantear.

Por si te resulta útil, te diré que he disfrutado mucho de mi familia últimamente, he estado unos días con mis padres que, con la Covid, el confinamiento y por prudencia hacia su salud, al vivir lejos, no los podía disfrutar en persona desde las pasadas navidades.

He dedicado tiempo de calidad a mi hija de 10 años que, en pocos años, en su adolescencia, lógicamente, querrá otros planes.

Y me he dedicado mucho a mí. Por una parte yo solo y por otra, con un equipo de apoyo, siguiendo el Método Kairos «7 Pasos para el Éxito”, trabajando a dos niveles, con un acompañamiento personalizado para avanzar de un modo único en el logro de Mi Propósito de Vida (esto te lo contaré en otro artículo), para enfocar ahora qué es lo que quiero hacer y cómo, desde el conocimiento de qué es lo que aporto en mi trabajo y cómo lo hago.

PD: También, en cuanto esté matizado un nuevo proyecto, te narraré con detalle cómo está siendo la búsqueda, que ideas tengo, cómo las llevo a cabo, qué resultados dan y cómo los voy midiendo y analizando.

Mientras, aquí me tienes también si en esta etapa puedo aportarte también algo más.

Comunicar desde el sentimiento. ¡Directivo a dirigir! (6)

¿Te has dado cuenta cuándo llega el mensaje de una comunicación? ¿En qué momentos y con quién te comunicas mejor?

Está claro, es cuando hay un grado de confianza elevado y una comodidad común entre interlocutores. Y, ¿sabes por qué?

Pues porque, sin darte cuenta, en muchas ocasiones estás hablando de sentimientos.

La comunicación desde ahí llega, el mensaje es claro y no hay malinterpretaciones. La transparencia es total y el ambiente inmejorable. Todos los parámetros teóricamente estudiados del proceso de la comunicación humana se alinean automáticamente para tener un mensaje claro, fluido y unas respuestas que también lo son. Continuar leyendo «Comunicar desde el sentimiento. ¡Directivo a dirigir! (6)»

Te REGALO un Aloe Vera y te invito a un…

Pues sí, así es, te regalo uno de mis aloe vera, o mejor aún, te lo regalo y además, te invito a un café, sidra, vino o cerveza. ¿Me vas a decir que no? Y te cuento el por qué.

Hace cinco años, cuando me mudé a ésta mi casa, me traje una planta de aloe vera que, mi amigo Javier me había regalado y estaba en la terraza de mi anterior vivienda. Continuar leyendo «Te REGALO un Aloe Vera y te invito a un…»

Lider, sé detallista

Así de simple, sé detallista con los tuyos. Es muy fácil y muy barato.

Se pueden tener detalles tangibles y otros que no, pero ahí estás, buen líder, tú conoces el gusto de los tuyos.

Por muy poco importe, puedes regalar algo material o experiencias. Personalmente, soy más partidario de lo último.

Como ejemplos de regalos sencillos, tienes tangibles (un libro, una botella de vino, dispositivos electrónicos, un disco, algo decorativo, etc. ) o experiencias (sesión de algún tipo de terapia o masaje, una escapada, una cata o una comida con la compañía que elija, suscripción a algo que le guste, etc.) También los vales regalo son otra opción, incluso para esas personas que tienes lejos en tu día a día y se las puedes hacer llegar cómodamente.

Hoy en día, además, las opciones de compra por internet y de envío a dónde quieras, te facilitarán mucho la tarea.

La cuestión es, ¿eres detallista? En los últimos tiempos, con los tuyos, ¿cuántos detalles has tenido? ¿es una práctica habitual? ¿te centras en el detalle para la persona y lo eliges con mimo? ¿has llegado incluso a considerar una pequeña partida de tu presupuesto para ello?

A todos nos gusta que nos valoren, incluso las pequeñas acciones y si el detalle está personalizado a nuestros gustos y elegido desde el cariño, más aún.

Líder, no escatimes en saber qué les gusta a los tuyos, qué aficiones tienen, qué hacen en su tiempo libre. Porque además, todo ello repercutirá también en su desempeño.