De gasolina a diésel y, de ahí, a eléctrico. ¡Directivo a dirigir! (28)

El motor del directivo también va evolucionando.

Inicialmente somos de gasolina, nos encendemos rápido y pronto estamos en la zona roja. Posteriormente, pasamos a ser un motor diésel, más temporizado todo, menos revoluciones, pero más autonomía. Y terminamos siendo eléctricos, sabemos cuándo hay que recargar, nuestros límites y cuándo tenemos que parar; potencia y par más lineales, mayor silencio y más sostenibles.

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Sembrar para recoger… a tiempo. ¡Directivo a dirigir! (27)

El que siembra, recoge.

Pero hay también un tiempo para esa cosecha. No todo vale. Cada cosa, en su momento.

En la empresa y en la vida hay que hacer por sembrar. Clientes, relaciones, proyectos, ventas y momentos. Continuar leyendo «Sembrar para recoger… a tiempo. ¡Directivo a dirigir! (27)»

No desgastarse en batallas perdidas. ¡Directivo a dirigir! (26)

Directivo, pon el foco en lo que haces. No te desgastes en batallas que ya están perdidas de antemano.

Todos los días tenemos mil problemas y unos cuantos fuegos que apagar de forma urgente. Entre ellos, cuestiones con cero o prácticamente nulas posibilidades de resolución. Continuar leyendo «No desgastarse en batallas perdidas. ¡Directivo a dirigir! (26)»

El hórreo. ¡Directivo a dirigir! (25)

¡Qué bonitos son! ¡Qué arquitectura tan chula y funcional!

Un gran invento de hace siglos que facilitaba la economía doméstica, la preservación de los alimentos.

Aunque sea mental, todos deberíamos tener un hórreo, en casa y en nuestras empresas. Continuar leyendo «El hórreo. ¡Directivo a dirigir! (25)»

Nunca discutas con un tonto

No discutas con un tonto.

Te enredará, te pondrás a su nivel y, al final, te ganará por experiencia.

Además, te hará perder el tiempo y te desgastará.

Entonces, mejor ser rápidos, como en el video: