Stop. Días familiares. Vuelta a casa de mis padres. Oviedo. Y resulta que hay procesiones. Pero, ¿si antes no había?
Pues ha evolucionado. Como nosotros. El día a día nos come. La actividad nos arrastra. El año pasa volando. Este trimestre, ¡de locos!
Apenas hemos parado. Ahora te das cuenta de eso, de que por fin haces un stop. Buen momento para mirar para uno mismo y cuidar nuestra espiritualidad. Llámalo cómo quieras, puede ser cualquier tipo de creencia religiosa o simplemente el detenernos a pensar el cómo, el porqué y el para qué de uno mismo. Continuar leyendo «Semana Santa. Parada, procesión, reflexión y tu espiritualidad «
