Stop. Días familiares. Vuelta a casa de mis padres. Oviedo. Y resulta que hay procesiones. Pero, ¿si antes no había?
Pues ha evolucionado. Como nosotros. El día a día nos come. La actividad nos arrastra. El año pasa volando. Este trimestre, ¡de locos!
Apenas hemos parado. Ahora te das cuenta de eso, de que por fin haces un stop. Buen momento para mirar para uno mismo y cuidar nuestra espiritualidad. Llámalo cómo quieras, puede ser cualquier tipo de creencia religiosa o simplemente el detenernos a pensar el cómo, el porqué y el para qué de uno mismo.
Nuestra propia existencia, el hacia dónde vamos y qué llevamos dentro de nosotros mismos.
El propio sentido de uno mismo. Lo que traemos heredado y lo que incorporamos por nuestras experiencias de vida. El cómo me siento conmigo mismo y como me quiero y me cuido. El cómo trasciende a los míos.
Solo por eso ya merecen la pena estos días de #ACTitud para contigo mismo y los tuyos.
La foto, de la primera procesión de Semana Santa que veo en Oviedo, donde me crie y de donde me fui en 2002 sin que esto existiese.


Lo primero gracias por compartir estas reflexiones 🙏👍
Menos mal que un@s cuant@s reflexionamos en lo mismo, porque hay gente que nos consideraaaaaaannn…. está bien evolucionar, pero no concuerdan ciertos pensamientos y pseudo prohibiciones con los acontecimientos.
Crecimos y estudiamos juntos y esto en Oviedo no lo había, a lo sumo una y minoritaria….lo que pasa que ahora todo se proyecta y evoluciona en base al turismo y se usa como una cuenta de explotación.
Se reflexiona pero no se aprende.
Un abrazo Ángel.
Gracias, Paulino.
Hace unos años vinieron a Oviedo unos amigos de Pamplona y me comentaron que vaya procesiones chulas teníamos aquí. Te puedes imaginar mi cara de asombro.
Pero si sirve para darnos a conocer más, mejorar los ingresos y en algo la calidad de vida de los habitantes, todo lo que sean actividades para diferentes gustos me parece correcto.
Otra cuestión es a nivel interno, de vida personal, de cómo el primer trimestre del año nos come, las prisas nos llevan y que está parada, religiosa o no, nos sirva también para parar, reflexionar y seguir nuestro camino.
Un abrazo, compañero.