El que siembra, recoge.
Pero hay también un tiempo para esa cosecha. No todo vale. Cada cosa, en su momento.
En la empresa y en la vida hay que hacer por sembrar. Clientes, relaciones, proyectos, ventas y momentos.
Todos ellos requieren tiempo de preparación, cuidados y atenciones especiales, en su planificación, en su siembra y en su fase de desarrollo y crecimiento.
Después, vendrá la recogida.
Pero ojo, porque si no lo recoges a tiempo, puede haber algunos que se marchiten.
Conclusión, cada cosa a su tiempo, el que quiera peces, ¡qué se moje el culo!, pero ¡cuándo esté el pez!
Nota: foto de lo recogido hace unos años en #LaHuertinadeMarina, ¡en su tiempo!

