Y me mojé. ¡Pero conmigo mismo!

Comparto contigo una reflexión bajo la tormenta que me pilló de lleno en una de mis últimas caminatas.

Estaba mala tarde, chispeando ya, pero tengo mi objetivo y autocompromiso de salir a andar. Además, el pronóstico en la hora siguiente iba a peor. Pero sí, lo tenía interiorizado. No solo era salir a andar en ese momento de lluvia.

Sí o sí iba a salir y si me pillaba la tormenta, la iba a disfrutar. Nunca llovió que no parase.

Eso es #ACTitud. La acción emerge desde la parada previa, de revolver y menear por dentro, de ver que los cimientos están, que los valores permanecen y que la esencia es la correcta. Y desde ahí, con #ACTitud, plantar tu propio cambio.

Toca mirar al largo. Qué quieres, cómo lo quieres y cómo quieres estar.  Lo mental, lo espiritual, lo físico y lo químico.

Y, en cada uno de esos planos, ¿qué haces por ti? ¿Qué estás dispuesto a hacer? ¿Que estás cambiando?

El momento es ahora. El pasado ha quedado atrás y el próximo no sabes si llegará.

Ahora toca mojarse con uno mismo, dejar el pasado, revolver, destruir y crear.

¿Ya lo estás haciendo? Yo si. Nuevas rutinas y expectativas de vida, cuidados, dedicación de tiempos, priorización…

Y para acompañar, como en mi caminata el otro día, un poco de hablar de «el futuro fue…», temazo de Los Enemigos:

2 respuestas a «Y me mojé. ¡Pero conmigo mismo!»

  1. Hola Ángel, me encanta un poco de lluvia en la cara pero no un diluvio sin paraguas…. ¡que uno tiene una edad!…
    ¡Qué difíciles son los cambios tras años y años de costumbres!, a mí me cuesta pero, como dices, se pueden crear otras rutinas y expectativas de vida, ¡vamos a por ello!.
    Que siga lloviendo pero que salga el sol algún día, que ya es hora… Un abrazo

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