Zapatero a tus zapatos. ¡Directivo a dirigir! (1)

Eres directivo, eres ejecutivo, pero ¿de qué?

¿En qué eres bueno? ¿En qué eres el mejor? Pues entonces, céntrate en eso. El resto, sé lo suficientemente listo y hábil para rodearte del mejor equipo, un equipo de alto rendimiento en el que puedas delegar.

En las pymes, se suceden hechos habituales que merman sus posibilidades de desarrollo, en este y otros artículos iremos viendo algunos ejemplos. Vamos con el primero, con el directivo que quiere controlarlo todo.

Eres el cherif y lo quieres controlar todo. ¡No! ¡Delega en los tuyos! ¡Céntrate en lo que mejor sabes hacer! Esto es muy típico en empresas familiares o en pequeñas empresas en que alguien de siempre, de mucha confianza, quiere estar en todas sus áreas, atento a todo lo que pasa. Finalmente, se desengancha de su propia organización, porque tiene muchas tareas de cuestiones que ni le atraen ni le motivan, en vez de delegar en un buen equipo y dedicarse específicamente a eso en lo que es el número uno.

Vamos a verlo más claro con un ejemplo, supongamos que eres el director financiero en una empresa familiar, de tu familia, con muchos años de existencia. Llevas muchos años trabajando aquí, eres la persona más preparada de la familia y eres muy bueno, excelente en tu trabajo. Ahora, por motivos de sucesión familiar, alguien tiene que asumir la dirección general. ¿Qué piensas? ¿Quién sería la persona más adecuada? ¿En quién se fijaría el consejo de administración para dejar tal responsabilidad?

Pues amigo, todo el mundo te apunta a ti. E incluso, tú también te crees que eres la persona más adecuada, aunque, en el fondo, a ti lo que realmente te gustan son tus números. Gracias a ellos has marcado diferencias en tus años de gestión financiera en las negociaciones con bancos, en la gestión de activos y pasivos y sabes que no se te escapa un decimal en ningún asiento.

A partir de ahora te tocará empezar a coordinar departamentos, a bajar a la zona de producción, a gestionar personas, a hacer compras, a llevar el mantenimiento de medios e instalaciones, a tratar con clientes y dar la cara ante reclamaciones, a asistir en representación de la empresa a eventos y ferias, etc.

¡Uf! Se te están quedando atrás los números, no sacas el tiempo que quisieras para llevarlos como te gusta hacer y, probablemente, tengas que acabar realizando un proceso de selección interno o externo para que alguien se encargue de “tus” finanzas.

Llegado este momento, a lo mejor te empiezas a percatar de que no estás haciendo lo que te realmente te gusta y que te motivaba, de que por las mañanas no vas a trabajar del mismo modo que ibas y que incluso esta situación laboral puede llegar a estar afectando a tu vida personal.

En este punto te plantearás si no hubiese sido más adecuado seguir de director financiero a la par que presidir el consejo de administración y haber seleccionado un buen gerente, de confianza y contrastado, que gestionase lo que no te gusta hacer y te permitiese seguir siendo el mejor en lo tuyo.

¿Has vivido esta situación alguna vez? ¿Has visto cómo alguien ha dejado de hacer lo que le gustaba y en lo que era muy bueno por asumir responsabilidades diferentes? ¿Te has visto tú mismo en esta tesitura?

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4 respuesta a “Zapatero a tus zapatos. ¡Directivo a dirigir! (1)”

  1. ¡Gran reflexión Ángel!
    Todavía hay quienes no se enteran, aunque ¡claro! los gastos fijos de las Pymes tienen un gran peso… ay contratar!

    1. Muchas gracias, Santiago por tu aporte.

      Cierto es que tiene un coste de contratación, pero tengo la percepción de que en muchas ocasiones ni siquiera eso influye, es el «ya que está Fulanito, que lo asuma él» o el «ya puedo YO con ello».

      Pero la profesionalización, es siempre rentable, su ROI es inmediato y su valor por la apuesta por el liderazgo en el negocio también.

      Un saludo

  2. Creo que lo has descrito tal cual. Much@s lo hemos vivido de uno u otro lado. Algun@s por lo que comentas y otr@s porque podrías asumir esas responsabilidades pero ya que estaaaaa…y es de la familia o de toda la vida….
    Pero así de mal funciona la pequeña y mediana empresa por España.
    Gracias por el artículo.
    Un abrazo.

    1. Gracias,Paulino.

      Ciertamente es algo con lo que muchos nos hemos encontrado en nuestra vista profesional.

      A ver si el resto de artículos de la saga también te van gustando.

      Un abrazo

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