Tu verano, en parte, es para ti. Es tu oportunidad de dedicarte tu tiempo de calidad para lo que te gusta y para hacer algo de lo que tienes pendiente contigo mismo.
Un esbozo de esto, lo puedes ver también en mi colaboración en Plaza Nueva de este verano, ¡Tú eres lo que importa este verano!
Así que, ¿QUÉ TAL SI TE DEDICAS UN TIEMPO PARA CERRAR TEMAS PENDIENTES CONTIGO MISMO?
Aprovecha este verano para cerrar asuntos pendientes contigo mismo. Y hazlo disfrutando de cada fase.
A continuación, vamos a desarrollar las fases que, si te sirven, he seguido y, al final, te contaré parte de mi experiencia y resultados. Hoy, prepárate para un artículo un poco más largo de lo habitual. (Tienes alguna foto para hacerlo más visual).
PREPARACIÓN
Si lo tienes y lo quieres hacer, disfrútalo desde el momento del primer planteamiento. Es para ti. Planifica con consciencia. Sabora ya desde esta etapa inicial.
Qué quiero hacer, qué no, cómo lo enfoco, dónde me centro en mí, qué es prioritario y qué secundario, qué tengo que darme sí o sí,…
Lo más importante, busca el tiempo de calidad y abstracción necesario. Espacio, ¿dónde? ¿mar? ¿montaña? ¿En algún sitio concreto para mí? ¿A la aventura sin un lugar predeterminado? Consulta internet, fotos, mapas, guías de viajes y sigue disfrutando afilando ya tus dientes.
PUESTA EN MARCHA
Llega el momento, tu momento. Arranca el día que has elegido. La motivación es otra. Tú, para ti. Empieza y empiezas.
Haz una foto, sal a por todas, en tu mejor momento del día, con consciencia plena. Antes de iniciar tu periplo, mírate. ¿Cómo estoy? ¿Cómo me siento? ¿Estoy sonriente? Arranca y ¡a disfrutar!
Sigue lo previsto. O ¡no sigas lo previsto e improvisa! ¡Siéntete! ¿Qué te va pidiendo el cuerpo? ¿Vas sobre la ruta preestablecida o, sobre la marcha, vas aprovechando momentos y situaciones que te hacen fluir mejor y alinearte más contigo mismo? Sigue, avanza y mucha consciencia de nuevo. Párate, mírate. ¿Lo estás disfrutando? ¿Qué está pasando por ti? Muy importante, ¿cómo te sientes?
Por el medio, como estás en otro estadio físico, mental y emocional, te surgirán mil ideas, sensaciones y visiones diferentes de ti mismo, de quién eres, de qué haces, de qué quieres hacer, de por dónde quieres seguir tu camino en el futuro.
EL POSO
Porque en la vuelta al día a día, esto no se ha acabado para ti. Toca rumiar unos días y replantearte tu futuro, tu propia vida y su sentido. Potenciar mucho de lo vivido anteriormente y evolucionar. La vida y sus experiencias son las que nos hacen avanzar y crecer.
Redisfruta de lo que has hecho, de lo que has vivido. Analiza qué podrías hacer mejor, qué más podrías haber hecho y qué es todo lo que hiciste, lo que hiciste bien y lo que más poso te ha dejado. Sé muy positivo. Revisa las fotos. Si te motiva escribir, escríbelo, anótalo en tu cuaderno o píntalo en un cuadro. No te exijas más de la cuenta y empieza ya a dar tu primer pasito de cambio.
Vuelve a tomarte tu espacio y tu tiempo para revisar la experiencia contigo mismo. Vuelve a sentir y cambia para seguir sintiéndote alineado contigo mismo.
Habrás disfrutado de ti mismo. Habrás crecido. Te llevas mucho nuevo en tu mochila.
Por si te motiva, comparto contigo parte del tiempo que me he dedicado, conscientemente, estos días: mi hueco para mí, para viajar solo a Asturias en moto, por #LaMar, por el Cantábrico y a la par, dedicarles tiempo de cariño y calidad a los míos. Te narro las etapas.
MI EXPERIENCIA 2026
PREPARACIÓN
Llevaba tiempo rondando mi cabeza. Necesitaba este tiempo para mí, para asentar mi crecimiento y cambios de vida que promuevo en los últimos meses. Así que, unas semanas antes, hablo con mi amigo Jaime (eltiempodejavimo.es): me garantiza que el día 3 de julio tendré buen tiempo asegurado. Decisión tomada, ¡saldré ese día!
Días antes reviso qué necesitaré, qué tengo que llevar y cómo distribuir las cosas en el poco espacio. Ropa para la moto, de calle para los días de estancia, equipamiento de seguridad, comunicaciones y mantenimiento de la moto. Revisar Google Maps y ver qué ruta aproximada seguir y los tramos y paradas que quiero hacer a la orilla de la mar.

El día antes, montura mantenida, engrasada, presión de neumáticos correcta, maletas montadas y depósito lleno.
VIAJE

Soy madrugador. Me despierto, monto las maletas en la moto y, con el amanecer, ¡a rodar!
Objetivo: ver pronto #LaMar. Carretera nacional, Vitoria, bajada a Bilbao y N-634 por la costa cantábrica, ¡empieza lo bonito!

Segunda parada, tras unos años sin vernos, parada en Celorio a dar un abrazo a Jaime y agradecerle su pronóstico.


Posteriormente, seguir ruta para llegar a Gijón a comer con mis padres.
ESTANCIA EN ASTURIAS
Como tenía en mente, pero sin plan preestablecido, dormía en casa en Oviedo y los mediodías me iba a Gijón a comer con mi familia. Pero aprovechando también para rodear y sacar varias espinitas clavadas. Había muchos lugares y sitios por los que quería pasar, en los que quería estar, que necesitaba revivir, mano a mano conmigo mismo.
Día 1. Mis orígenes.
Me moví por el concejo de Morcín, de donde procede mi familia materna. La casa donde nació mi madre, sus pueblinos y carreteras, subir al Angliru con la moto, cambiar de valles, ir a ver a mis güelinos al cementerio, acordarme de ellos, echar una lagrimina con una sonrisa de felicidad, valorar lo que tengo y de dónde vengo,…
Muchos sentimientos y consciencia de nuevo. Luego, dirección a Gijón, por el pueblo natal de mi abuelo, la mina de la Camocha -donde trabajó a la par que, con dos hijas, sacó su ingeniería de minas-, la zona rural de Gijón, sus miradores a la mar y las playas de su concejo….
Luego, comer con mis padres y disfrutar toda la tarde juntos.





Día 2. Ruta con Juan Carlos, gran amigo de toda la vida.
Día estupendo, con excesivo calor, en el que rodamos puertos asturianos de la cordillera cantábrica e hicimos una ruta circular a los Picos de Europa.
Gran jornada de buena charla en las paradas y por los interfonos. De nuevo compartiendo camino y recordando vivencias. Nueve horas y media y casi trescientos kilómetros de disfrute por tres comunidades autónomas y parando en Felechosa, en la residencia donde mis abuelos habían pasado su última etapa.




Día 3. Ruta por la zona Gijón y estar con los míos.
Otro empezar el día por carreteras que hacía años que no rodaba. Ver hórreos, pueblos y lugares que me habían visto crecer, para acabar en Gijón de nuevo con mis padres, mi hermana y mis sobrinos.



Día 4. Subir Pajares y comida familiar.
Subir en moto el puerto que tantas veces he cruzado en coche. Pasar a León, Arbás del Puerto y parar en la fuente donde, cuando llevaba a mis abuelos a La Manga, tenía que parar, sí o sí, para coger unas garrafas de agua para cocinar mi abuela, porque con el agua de Murcia sus potajes no sabían igual.
Después, de nuevo a Gijón. Hoy, detallazo, vinieron también mis tíos a comer todos juntos. ¡Brutal el día!
Este día sí que me pilló la lluvia de vuelta a Oviedo. No pasa nada. Al que anda, le pasan cosas. Suavidad de conducción y a disfrutar también.


Día 5. Vuelta a casa.
Iba a volver por Castilla y León, haciendo una especie de Camino de Santiago, pero inverso, por nacionales y con sus paradas.
¡Cambio de planes! Previsión de altas temperaturas y no quería pasar excesivo calor. Vuelta, de nuevo, por la costa. Paradas en nuevos sitios, agilizar un poquito el ritmo y llegar a Pamplona a comer con los amigos y empezar también mis días de fiesta de San Fermín.



RUMIAR EL VIAJE
Esto no se ha acabado. Es una experiencia vital más. Algo para recordar y masticar. Sigo dándole vueltas a lo vivido. A lo sentido. A mí mismo. Así como estoy retomando y reconduciendo mi vida en los tres planos personales en los que estoy trabajando en los últimos meses. Sobre esto, que ha sido el principal motivo del viaje, el poner este paréntesis para ser objetivo conmigo mismo, os puedo asegurar que me ha servido para afianzar el trabajo realizado, para seguir mi camino, con más fuerza y consciencia. Se vienen cambios y los estoy provocando y viviendo.

De aquí en adelante, vendrán más viajes, amigos. Y si alguien se apunta, ¿caminamos juntos? Porque el equilibrio está en compartir y en dedicar también tiempo a uno mismo.
De despedida, animo tu #ACTitud con una canción, ! ¡cómo si fueras a morir! El tiempo pasa y tu momento es el ahora. El ayer ya se ha ido y mañana ¿llegará?

